Currantes en la Expo 2008. De lo bueno y lo malo

Desde el comienzo de la muestra, he venido escuchando rumores acerca de los contratados para el evento.  Más en concreto sobre los camareros de los bares, que ya desde el comienzo mostraban una predisposición cuasi nula para desempeñar sus labores.

Estos días hemos podido comprobar que hay un poco de todo, gente muy amable y currante como la que más y gente que pasa de todo.  Hace unos días pudimos comprobar el pasotismo de 2 trabajadores, como no atendian y además hacian aspavientos ante las peticiones (lógicas y de buenas maneras) de los clientes.

El caso más sangrante (y no fué el primero, ni el último.  Ya que tengo constancia de que ocurrieron más veces) fue en la cola del fastpass, cuando 3 trabajadores casi iniciaron un tumulto por su falta de experiencia, al modificar una de las filas.  (no vale eso de que estaban cansados, porque apenas había empezado su turno laboral)

Pero encima, en vez de reconocer su error, se dedicaron a ponerse chulos ante los visitantes.  Estos 3 elementos (se han difuminado los rostros para preservar su anonimato) fueron los responsables del problema.  Lo peor de todo es que faltó muy poco para que una persona le soltase un puñetazo al caballero de la derecha de la imagen.  Desde luego, si no tienen carácter para tratar con gente, ¿para qué se meten a currar?.

Tampoco quiero generalizar, ya que hay una gran mayoría que realiza su trabajo perfectamente.

Del tema de pabellones, gente normalmente muy agradable, excepto como ya dije en el anterior, el caso de las azafatas de Valencia, que su celo a la hora de guardar la puerta de salida, las lleva incluso a empujar a una señora que se intentó dar la vuelta justo cuando salia.  De vergüenza.

Ahora, eso sí.  Si hay un grupo de personas que lo da todo y todos los días, sin rechistar y poniendo siempre buena cara, son los .  Gente desinteresada que se presta para ayudar a los visitantes.  Un diez para ellos, desde luego.

Incluso hemos podido ver, que destinan varios voluntarios por la zona del Pilar para ayudar a los visitantes que se aventuran por la ciudad.

La se acaba y yo tengo mucho trabajo retrasado… :-D

Edito.  Quiero puntualizar, ya que ultimamente me encuentro con personas que se dedican a tergiversar los comentarios, que yo no tengo ningún problema con los trabajadores de Expoagua, y es más, en líneas generales estoy muy satisfecho por el trato recibido de ellos (al igual que yo intento dirigirme a ellos con mucha educación y dispensarles el mejor trato posible).  Además, en más de una ocasión hemos recibido hasta un trato especial (que de normal no se suele dar) por parte de estos currantes.

5 comentarios

  1. En este país como le pongas a alguien a medio mandar-organizar, corres el peligro de que desorganicen más que organicen….

  2. Muy buenas, soy nuevo en estas cosas del interneta.. ¿puedo pasar?

  3. :-D claro. claro… faltaría más.

    Bienvenido a estos lugares…

  4. En todas partes se cuecen habas, AJ. Al fin y al cabo, todos somos humanos y tenemos nuestros límites. Sí es cierto que trabajando de cara al público tienes que armarte de paciencia y asumir muchas responsabilidades..
    No intento justificar a esos que hicieron “mal”, a ojos de otros, su trabajo, pero.. habría que escuchar también lo que ellos tienen que decir. Soportar a un aluvión de personas al día.. merma la paciencia de un santo.. sobre todo si no acatan lo que está establecido..

  5. Noega, si hablo así de trabajadores de cara al público, es porque yo también lo fuí por un tiempo limitado. Se lo que tienes que aguantar y se lo que no puedes hacer, yo también viví situaciones en las que hubiese mandado a la MMM a más de uno. Pero te aguantas, pones buena cara y piensas en otra cosa.

    El tema es que había algún muchachillo que venía con mucha soberbia, intentando dar lecciones cuando se veía que le quedaba grande el puesto. También otros, parecían que estaban por estar, viendo pasar los minutos para que acabase su turno y pirarse a casa. Total, probablemente el cliente que tienes delante no vendrá más, así que ¿que más da?