Dependecia y mercantilismo de los medios - Heraldo de Aragon un ejemplo claro
En estos tiempo que corren, cada día se demuestra que muchos medios de comunicación estan a las ordenes de sus lideres políticos (vease COPE, El Mundo). Siendo este punto horripilante, mucha ciudadania hasta lo acepta.
Pero luego esta la dependencia de los medios de comunicación a empresas poderosas. El ejemplo claro lo tenemos con El Corte Ingles. Ahora mismo no hay ningún medio de comunicación que se atreva a plantarle cara, porque el dinero que ingresan en publicidad es importante.
En Aragón, tenemos el flagrante caso de Heraldo de Aragón. Un diario que lejos de ser independiente ha cometido la torpeza de dar la espalda a los aragoneses para sucumbir al dinero de fuera. Basta recordar el pleito que tienen, desde hace más de 2 años, 1200 vecinos del barrio de Santa Isabel en Zaragoza con una constructora gallega, Fadesa Inmobiliaria S.A. Heraldo de Aragón venía informando en su edición de papel y digital de los problemas que han sido reconocidos por las administraciones públicas (Ayuntamiento de Zaragoza y Diputación General de Aragón) llegando a emitirse informes contra Fadesa Inmobiliaria S.A. Pero de repente, toda esa información ha desaparecido e incluso informaciones que aparecen en la edición en papel (por muy pequeña que sea) no aparecen en la versión digital.
¿Que ha pasado para que Heraldo de Aragon borre toda la información de Fadesa de la base de datos de la versión on-line del periodico? ¿Acaso tiene que ver la contratación de publicidad que ha realizado Fadesa Inmobiliaria S.A.? (algunos dicen que por valor de 500 millones de las antiguas pesetas) Publicidad a toda página de sus promociones en Aragón.
¿Esta es la independencia de los medios? En el caso de Heraldo de Aragón, desde luego que no. Poderoso caballero es don dinero
Incluso el dinero es más importante que los ideales políticos, ya que como todo el mundo sabe, la ideología del diarío es contraría al actual gobierno autonómico, con lo que lo tenían a huevo para hacer leña del arbol caído y atacar a un gobierno (tanto local como autonómica) cuya gestión en este caso puede ser dudosa.